É rase una vez un inspector llamado lobo ,el cual era de pelo negro con unos dientes afilados y siempre llevaba una ropa de lo mas normal, unos vaqueros, una camisa blanca y una corbata roja. Él tenía que investigar un caso de tres cerdos hermanos los cuales eran unos contrabandistas muy bien escondidos.
El lobo fue a su casa a descansar para poder encontrar alguna pista y estar descansado, cuando llegó, un gato le dijo que había visto movimientos sospechosos en una colina en la que habia tres casas ,cada una, más segura que la anterior. Fue a esa colina de incógnito y vio a los cerditos con sacos de droga y decidió que, por la noche, haría una redada el sólo.
La primera casa la derribó con un ariete ya que era de piedra, la segunda, como era de hierro tuvo que realizar un túnel y se coló por debajo,pero no había nada. Toda la droga estaba guardada en la casa más segura. La tercera era un búnquer con forma de cubo gigante de metal. Para poder abrirla pensó que lo mejor sería hacerla explotar con dinamita, pero las pruebas quedarían dañadas, así que pensó que lo mejor sería transportarla entera hasta el juzgado para tener las pruebas y no destruirlas.

Daniel García: muy bien pensado el cuento y gracioso jaja
ResponderEliminarMe gusta esta historia, pero quizá es un poco corta.
ResponderEliminarMarcos García: Me parece una historia muy interesante y muy entretenida.
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