H an pasado muchos años y el pequeño “Pousit” ha cambiado.
“Pousit” era un pato cualquiera hasta que, por culpa del disparo de un cazador, Pousit acabó en manos del científico más loco hasta entonces, ese científico se llamaba Francesco Antonello y residía en Italia, en un pueblo cerca de Milán. Francesco se dedicaba a mezclar animales de distintas especies e hizo de Pousit el animal más peligroso de toda la humanidad.
Pousit, entonces, tenía todo su cuerpo recubierto del mejor acero hasta entonces conocido y, debajo de cada ala, tenía un subfusíl que mataría a cualquier persona que se entrometiera en su camino. Además, tenía unas garras impresionantes.
Pousit llegó a matar a casi toda Italia y por eso Francesco hizo otro animal para destruir el monstruo que había creado. Este nuevo ser, se parecía mucho a un tiburón y, con un solo mordisco, aniquiló a Pousit. Lo triste de toda esta historia es que el pequeño Pousit, murió en el lugar exacto donde el cazador le había pegado ese maldito tiro.



No hay comentarios:
Publicar un comentario