jueves, 5 de diciembre de 2013

RITA por Laura Martínez
Ilustrado por …


L as Navidades son algo que todos esperamos con mucha ansia. Regalos, comidas familiares, fiestas… Es una época del año en la que todos nos paramos a analizar los aspectos positivos y negativos del año y nos damos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, de quiénes importan y a quiénes creíamos que les importábamos.
Pero estas Navidades no eran las más deseadas para Rita. Sus padres la habían castigado sin salir en noche vieja con todos sus amigos debido a sus resultados académicos durante el primer trimestre.
      Desde que Rita se había enterado de dicha noticia, se pasaba el día en la habitación escuchando música y tecleando constantemente en su ordenador.
      -Así, pues soplaré, soplaré y la casa derribaré.
      Pasaban y pasaban las vacaciones, pero para nuestra protagonista más lentas que para nadie, hasta que un día recibió un correo electrónico de Dani, el chico más repelente de su clase, el cual, llevaba enamorado de Rita desde el curso pasado. En el correo, Dani le proponía a Rita ir a visitarla un día, pero ésta, harta del chico, le dio por respuesta un rotundo y claro no. Rita esperaba no saber nada más de Dani hasta que acabasen las vacaciones y le viera nuevamente en el instituto, pero las cosas no fueron así…
      Llegó el día 31 de diciembre y con él, la fiesta más esperada del año: Noche Vieja. Rita no paraba de pensar en lo bien que se lo iban a pasar todos sus amigos mientras ella se pudría en casa con su familia. Después de las campanadas, Rita se fue a la cama de cabeza a escuchar música y así intentar no darle vueltas al tema. Estaba poniéndose el pijama cuando, de repente, escuchó el sonido de una piedra golpear en el cristal de la ventana una y otra vez. Se asomó:
      - ¡¿Dani?! ¿Qué haces aquí?
      - He venido a verte, te dije que quería visitarte.
      - Y yo te dije que no, así que… ¡¡¡buenas noches!!!
      - ¡Espera!
      - ¿Qué quieres?
      - ¿Puedo subir?
      - ¿Pero qué dices? Está toda mi familia en el salón.
      - Pues si es así, deja caer tu larga melena y treparé hasta el balcón.
      - ¡Estás loco!
      Tras las súplicas del pobre Dani, Rita le dejó su pelo como cuerda para subir hasta su habitación.
      Así el pequeño chico pasó la Noche Vieja acompañando a su amada Rita en lugar de ir a la mejor fiesta del año; Dani siempre decía que las pequeñas cosas marcan la diferencia.

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