É rase una vez, un campesino que vivía en un reino muy lejano y que, al ver cercana la hora de su muerte, decide repartir su herencia entre sus 3 hijos.
Al más mayor le entrega todas sus tierras,al mediano le entrega el molino y al pequeño le entrega una gocha fofa que pertenecía a la familia y a la que le quedaba muy poco de vida. El pequeño pensaba que era el más desafortunado de los tres y estaba muy triste hasta que la gocha le empezó a hablar y le dijo que le podía ayudar a alcanzar mucha fama, pero le tenía que dar unas botas y un sombrero.
El chico, pensando que no tenia nada que perder, se lo dio y la gocha que, agradecida a pesar de su sobrepeso, salió corriendo a palacio.Al llegar a la corte fue a hablar con el rey y le dijo que su amo era un gran artista con renombre en todo el reino asi que el rey le mandó que se lo trajera ante él y le hiciera una muestra de su habilidad como pintor.
La gocha fue corriendo a por su amo y se lo llevó ante él y, tras hacerle una demostración de sus habilidades, el rey se quedó asombrado de su destreza para pintar y decidió nombrarlo pintor de palacio. A partir de ahí, empezó a ganar fama en todo el reino por lo que se volvió rico. Al final de todo, la gocha no fue tan mala herencia como creía.
La gocha fue corriendo a por su amo y se lo llevó ante él y, tras hacerle una demostración de sus habilidades, el rey se quedó asombrado de su destreza para pintar y decidió nombrarlo pintor de palacio. A partir de ahí, empezó a ganar fama en todo el reino por lo que se volvió rico. Al final de todo, la gocha no fue tan mala herencia como creía.




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