T odo esto ocurrió hace ya mucho tiempo, Geppeto fallecía en su casa a causa de una enfermedad, bajo los ojos de Pinocho que no podía asimilar que su “padre” había fallecido. Tras estos desagradables hechos, Pinocho vagaba por las calles sin ningún tipo de destino, perdiendo el sentido de su vida. Su dolor era inconsolable, y ahora se encontraba solo en una vida donde nadie ni nada podía ayudarle.
Esto le llevó a tomar una salida para dejar atrás su sufrimiento, una fría y solitaria noche sus penurias al fin cesaron y las cenizas de Pinocho revoloteaban por el aire, mientras el humo ascendía hacia el firmamento.



Me a parecido un cuento impactante y muy bien redactado.
ResponderEliminarPablo Suárez Pousada
Está bien redactado y explicado. Me parece un cuento un poco siniestro y corto, pero me ha gustado.
ResponderEliminar