H abía una vez tres cerditos, eran hermanos pero eran muy diferentes. Aunque los tres tenían algo en común, amaban la música.
El mayor era roquero, a todos lugares llevaba su guitarra eléctrica, el del medio era rapero, se pasaba el día rapeando y, por último, el pequeño cantaba y bailaba muy bien. Los tres querían independizarse, y dejar la casa de sus padres. El mayor no se lo pensó y se apunto a una banda de rock and roll que tocaba por los pueblos y así pretendía ganarse la vida y pagar su nuevo hogar. El del medio decidió rapear en el metro y así conseguir su casa. El más pequeño también quería independizarse pero decidió esperar a que le contratasen en un musical; así lo hizo y comenzó a trabajar en musicales. Entonces se independizó y pagó su nueva morada.
Al cerdito mayor, le duró poco el trabajo. Los componentes de su banda tenían problemas entre ellos, y lo poco que ganaban lo gastaban en cerveza, por lo tanto, no pudo mantener su nuevo hogar y volvió a casa de sus padres. El cerdito mediano, aunque no paraba de rapear en el metro, no ganaba casi dinero ya que había muchos músicos y la gente, debido a la crisis, tenía poco dinero, con lo cual tuvo que volver a su antiguo hogar con sus progenitores. Al cerdito pequeño le fue muy bien, cantando en musicales era muy feliz, ganaba dinero suficiente para mantener su casa, e invito a sus hermanos a vivir con él.




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