H abía una vez una ratita que estaba barriendo la entrada de su casa cuando vio un papel morado, como no lo veía bien se puso sus gafas cuadradas de pasta negra y vio que era un billete de 500 euros. Y pensó:
-¿Qué me puedo comprar con este dinero? ¿Unas gafas nuevas? No, con estas estoy muy a gusto. ¿Una gorra de Vans? No, no podría usarla todo el año. Ya lo tengo, el nuevo IPhone 5 dorado.*
Cuando estuvo de vuelta en casa se sentó en las escaleras de la entrada para hacerse fotos y subirlas al Instagram cuando apareció el gallo punki:
-Eyyy ratitaaa, ¿puedo hacerme una foto contigo?
-No, no puedes, a ver si vas a estornudar y me vas a romper el IPhone con ese pico que tienes.
-Jo ratita, que desconfiada eres.
Después de un rato apareció el gato rapero:
-¿Qué pasa ratitaa? Oye, me hago una foto contigo ¿OK?
-No, no, no a ver si te va a entrar el hambre y me comes a mí y a mi IPhone nuevo.
Se hizo unas cuantas fotos ella sola y apareció el pato chulito:
-Hola ratita, ¿quieres que te conceda el honor de hacerte una foto conmigo?
-No, no hace falta que te molestes.
-Anda venga, que no es ninguna molestia, sonrieee.
-Que no, a ver si vas a mojarme el IPhone con las alas que las tienes empapadas de nadar.
-Jo ratita que desconfiada eres.
Paso un rato y llegó el apuesto ratón:
Paso un rato y llegó el apuesto ratón:.
-Hola ratita, ¿quieres que nos hagamos una foto juntos?
La ratita muy nerviosa y con la voz temblorosa porque le gustaba el ratón le contestó:
De lo nerviosa que estaba por hacerse una foto con el apuesto ratón que tanto le gustaba, se le cayó el IPhone al suelo y lo rompió. El ratón se rio de la pequeña ratita y nuca más volvió a hablar con ella, y la ratita pensó:
-*Tenía que haberme hecho la foto con el gallo punki, el gato rapero o el pato chulito.*



No hay comentarios:
Publicar un comentario